La subida del SMI no es suficiente para los trabajadores

La UE, los grandes empresarios y la banca en contra de la subida del SMI

Asistimos a un pulso entre la patronal y la banca principalmente, para ver quién está más en contra pues no ven con buenos ojos la subida del SMI llevada a cabo por Pedro Sánchez. La patronal, porque tienen que pagar más sueldos. Y la banca no lo dice, pero con más dinero, las familias dependen menos de los préstamos. Por supuesto todo ello no está en sus planes. Pues es el momento de que se vayan acostumbrando.

Pero la realidad es que las condiciones de trabajo no han mejorado. Los salarios siguen estancados, la precariedad laboral y el miedo a perder el puesto de trabajo hacen que la subida del SMI quede en aguas de borrajas. Pues, ¿qué trabajador se atreve a rechistar cuando los contratos temporales, o en negro son la mayoría entre los curritos que teóricamente deberían cobrar el SMI? Los empresarios tienen mil maneras de eludir pagar los 900 € pues los trabajos por horas y en negro están al orden del día. Por otra parte, ni la reforma laboral se toca, ni el techo de gasto en el sector público tampoco.

El Gobierno valora la subida del SMI, tras su puesta en marcha, como exitosa. Se está apreciando el efecto que está teniendo sobre la economía, el consumo y el mejoramiento del nivel de vida de trabajadores y familias. De hecho, ha declarado, se han superado todas las “terribles” previsiones que los más conservadores vaticinaban sobre la subida del SMI.

Entre los puntos más destacados que esgrime el ejecutivo que avalan su análisis:

  • Se prevé unos ingresos para la Seguridad Social de 1.339 millones de euros adicionales este año. También aumentarán las cotizaciones mínimas un 7%, para las cuidadoras no profesionales o para jubilación anticipada de policías
  • Se incrementa la cobertura total obligatoria de autónomos y aumenta el monto del subsidio para mayores de 52 años (193 millones). Se suma a ello el efecto que sobre las futuras pensiones pueden tener estas previsiones.
  • Se estima que la bolsa de la seguridad social se equilibre en 2022. Y eso incluso teniendo en cuenta la revalorización de las pensiones.

Para los sindicatos, esta medida afecta positivamente al empleo. Sin embargo, la Audiencia Nacional ha rechazado su tesis de que los complementos no se tengan en cuenta para llegar al SMI. Los sindicatos dicen que así, muchas empresas eluden la subida por esta vía; aumentan los complementos y el salario base permanece igual.

Para la banca, el aumento de los salarios ha propiciado que determinados sectores y regiones menos favorecidas tengan más dificultades de crear empleos, debido al costo que supone la aplicación de la medida. Estiman que la creación de empleo se frenará como consecuencia de los costos laborales. Auguran que los más perjudicados serán los jóvenes en busca del primer empleo.

La Comisión Europea cree que aún hace falta más recorrido para decir algo, aunque estima que la creación de empleo se desacelerará. Advierte que el consumo de las familias caerá en favor del ahorro.

La CEOE, por su parte, experta en vaticinar el futuro, ya lanzó sus primeras advertencias en diciembre pasado: el nuevo SMI costará a las empresas 2.100 millones de euros al año y se frenará la creación de empleo.

Los datos de la EPA del primer trimestre de 2019, han valido a la CEOE para que recite su conocido mantra “es preciso supeditar los costos laborales a la productividad”. Para la patronal empresarial, el paro debe reducirse con medidas de impulso a la actividad económica y hay que poner en marcha reformas estructurales. Ya sabemos, lo que quiere decir es que las empresas reciban más ayudas para crear empleos en forma de subvenciones y más ajustes para los trabajadores, reduciendo aún más sus salarios y aumentando la temporalidad y la precariedad laborales.

La osadía de estos representantes de la patronal no tiene límites, su presidente, Antonio Garamendi, ha llegado a comparar la situación y el sueldo de las empleadas de hogar con la de sus propios correligionarios a los que representa. No contento ha terminado diciendo: “…las empresas a las que yo represento en gran medida están por encima del salario mínimo”. Podemos estar seguros que se ha referido a los asesores, directivos, gerentes y demás, no a los trabajadores verdaderamente productivos, los “currantes”, sean quienes sean.

El sector público

Ahora algunos Aytos. dicen no poder asumir estas subidas, por falta de dinero. Los Aytos. están sometidos al control del gasto público por la Ley Montoro, que surgió como medida de control que pedía la UE.  Con dinero público se siguen sosteniendo a las empresas privadas de servicios, aunque por otra parte no hay dinero, dicen, para pagar a los empleados que van quedando. Esta contradicción se da porque se prioriza el pago a empresas privadas antes que a los medios propios de los Aytos.

Las reformas laborales no se tocan

La temporalidad, la escasez de puestos de trabajo, los bajos salarios y la precariedad son consecuencia de las reformas laborales, pero eso no sale en los medios y ninguno de estos habla de ello. Y porque, al fin y al cabo, éstas reformas se elaboraron entre la patronal y los políticos y se impusieron a los trabajadores para asegurar ganancias a los empresarios, a los capitalistas, a costa del trabajo asalariado.

Por parte de los empresarios, hay mucha hipocresía en lo que se dice. El Smi no se aplica a todos los trabajadores por igual porque las reformas laborales han establecido unas condiciones insalvables, que solo pueden ser corregidas derogando las mismas. La mujer, por ejemplo, sigue siendo discriminada en sus condiciones de trabajo pues su salario, a pesar de la subida, es mucho más bajo que los hombres. A pesar de todo, el empleo que se crea sigue siendo precario y muchas empresas aluden pagar el máximo del salario posible, gracias sobre todo a esas leyes que les favorecen.

Por eso, sea cual sea la consecuencia que ha tenido la subida de Sánchez, lo cierto es que sin un atacar frontalmente las reformas laborales y sobre todo a los beneficios de los capitalistas, nada mejorará. Está claro que ese ataque no vendrá de quienes se vienen beneficiando de las leyes, la gran patronal y la banca, sobre todo. Por otra parte, la subida del SMI que ha propiciado Sánchez no ha impedido que los salarios estén prácticamente congelados y la precariedad laboral y el miedo al despido haga que la subida ni se note en los trabajadores

Los trabajadores dependemos de nuestro trabajo para vivir, mientras ya sabemos que otros deciden por nosotros, nuestras condiciones laborales, nuestros sueldos, las horas que debemos trabajar y la vivienda que debemos comprar. Luego juegan al papel de buenos y malos, para volver a empezar. Por eso sus beneficios y sus sueldos aumentan y nuestro futuro pende de un hilo.

Los trabajadores debemos comenzar a discutir de nuestros problemas, en los centros de trabajo o en los barrios. Pensar en que solo nos tenemos los unos a los otros para defendernos del enemigo común, el capitalista que machaca constantemente nuestras condiciones de vida. Debemos pues empezar a organizarnos y hablar sobre todo ello. Esta tarea debemos comenzarla pronto los trabajadores y es preciso que empecemos a organizarnos para defendernos de los ataques que vendrán.