Escocia: descontento social e ilusiones nacionalistas

Con la votación del 55,3 % a favor del “NO”, Escocia se mantendrá dentro del «Reino Unido”. El Partido Nacionalista escocés no ha conseguido su objetivo, aunque ha ganado concesiones que pueden satisfacer a sus dirigentes políticos. Hay que ver que, durante la campana del referéndum, los grandes partidos han multiplicado, desde Londres, todo tipo de promesas sobre las instituciones, es decir, puestos para la pequeña burguesía.

La parte popular del electorado que ha utilizado su voto para castigar a los partidos que se suceden para imponer una política antiobrera, va a seguir con los mismos problemas: despidos, pobreza y por encima los ricos cada vez mas ricos y los bancos que van a seguir robando… ¡bancos ingleses y bancos escoceses!

Y el “SI” no hubiera cambiado nada de esto.

La única lección del referéndum es, como lo cuenta un socialista de principios del siglo “los obreros deben rechazar todas las maniobras e insinuaciones nacionalistas. Si los trabajadores transforman la sociedad no sería en un sentido nacionalista”.