El negocio del combustible

El precio del petróleo puede subir por diferentes factores, sin embargo, existen tres que son determinantes: el incremento de la demanda, la especulación y las condiciones geopolíticas de los países productores. Existen organizaciones como la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) que se encargan de fijar su precio en el mercado. Aunque el precio del crudo repercuta al final en el precio del combustible que vamos a pagar, no es la única razón para que el combustible suba. No olvidemos que el petróleo es una materia prima que necesita de un proceso de refinamiento y almacenamiento hasta su consumo total.
¿De dónde sale ese combustible?: De las ocho refinerías repartidas por toda nuestra geografía. La mayor parte del petróleo refinado, del combustible comercializado en las estaciones de servicio españolas, surge de tres multinacionales conocidas. BP controla una de ellas, (Castellón), Cepsa, dos (Huelva y San Roque), y Repsol, cinco (A Coruña, Muskiz, Tarragona, Cartagena y Puertollano, la única no marítima). A ellas llega el crudo a través de los barcos petroleros y allí se encargan de transformarlo en combustible.
¿A dónde va ese combustible?: A los centros logísticos de almacenamiento. Es decir, a la Compañía Logística de Hidrocarburos, CLH. Cada refinería abastece a un complejo distinto. Por ejemplo: CLH Zaragoza recibe la totalidad del combustible que se almacena en la refinería de Tarragona, controlada por Repsol. Eso significa que todos los operadores que quieran extraer combustible de Zaragoza, tendrán que utilizar de forma obligatoria el refinado por Repsol. Lo que no significa que sea vendido solo por Repsol. BP, por ejemplo, compra X millones de litros para comercializar en Zaragoza a Repsol, y Repsol, por su parte, hace lo propio con BP en CLH Valencia.
El último paso del mercadeo es el de las estaciones de servicios, operadores y grandes centros comerciales como por ejemplo EROSKI. Que pueden competir con precios “algo más bajos “al comprar grandes cantidades de combustible.
¿Y porque sube de la noche a la mañana el precio del combustible?: No es lógico, que un barco petrolero que ha salido de puerto repleto de crudo modifique el valor de su carga, durante el transcurso de tiempo de transporte marítimo, hasta que es descargado en algunas de las refinerías del planeta, tampoco es lógico ni razonable, las veces que cambiará su precio durante el tiempo que dure el proceso de su refinamiento, almacenamiento y posterior distribución a las estaciones de servicio.
Como vemos claramente, los últimos en especular sobre el valor real del precio del combustible son las estaciones de servicio, lo que no quiere decir que sean los que mayor tajada saquen.
Los grandes defensores del capitalismo afirman que la libertad de precios es lo más democrático, pues la competencia se encarga de regularizar los precios a la baja. Pero como aquí vemos, eso no es verdad. El control del millonario negocio de la distribución del combustible en España, lo tienen solo tres multinacionales conocidas, BP, REPSOL y CEPSA. Este oligopolio tiene “la libertad democrática” de establecer el precio final.
Mientras que los capitalistas se llenan los bolsillos, nuestros políticos miran para otro lado y no apuestan por las energías renovables, que como todo el mundo sabe, incluso en las escuelas, son más limpias y más baratas.

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