EEUU, huelga en los supermercados Stop&Shop

Del 11 al 21 de abril, 31.000 empleados de la cadena de supermercados Stop&Shop se declararon en huelga en el noreste de Estados Unidos.
Su contrato colectivo había expirado en febrero. Fue como parte de las negociaciones para un nuevo contrato, que el Sindicato de empleados del comercio ha lanzado este movimiento, que desorganizó toda una red de 240 tiendas.
En este país, el seguro médico de los empleados es administrado por compañías privadas, cuyas tarifas suelen aumentar con frecuencia. A menudo depende del empleador, siendo un elemento importante del contrato de trabajo. La dirección de Stop&Shop quería que la parte pagada por sus empleados se duplicara, pasando de 2.000 dólares por año, para una cobertura individual, a 5.000 dólares para cubrir a toda una familia. Habría sido una carga insoportable, para trabajadores en cajeros que ganan 16.000 dólares al año.
La dirección también quería reducir los días de baja por enfermedad y eliminar el incentivo de los domingos y días festivos para las nuevas contrataciones, para pagar estos días como cualquier otro. Los trabajadores actuales saben que su paga en domingos también se habría reducido o que ya no habrían de trabajar en esos días. “La paga del domingo es con lo que vivo día a día. Sin estas horas mejor pagadas, no podré pagar la gasolina para venir a trabajar los otros días”, dijo un florista en huelga.
Estos ataques directos a los salarios van de la mano de los 2.000 millones de dólares en beneficios, obtenidos el año pasado por la empresa matriz Ahold Delhaize, una multinacional con sede en el Benelux, y de los 880 millones de dólares otorgados a sus accionistas durante el período 2017-2019. En cuanto a las autoridades estadounidenses, al conceder a Stop&Shop 217 millones en reducciones de impuestos, están animando a los capitalistas a desviar la riqueza generada por la explotación.
Después de diez días de huelga, el sindicato negoció un nuevo contrato que dice ser mejor que el inicialmente propuesto por la Dirección sin que los empleados conocieran su contenido. Ha puesto fin a la huelga y someterá el contrato a los votos de los trabajadores.
El crecimiento de la economía estadounidense, tan elogiada por Obama y luego por Trump, es sólo el de las ganancias de la burguesía, que libra una guerra contra los trabajadores. Los de la cadena Stop&Shop reaccionaron con una huelga, que fue la mayor huelga del sector privado en años.

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