Argentina: ¡Viva el 8M, día de la Mujer Trabajadora!¡Vivan las abuelas y madres de la Plaza de Mayo!

En este 8 de marzo, dia internacional de la mujer trabajadora, es de justicia rendir homenaje a todas las víctimas de la dictadura argentina (1976-1983), sobre todo aquellas mujeres doblemente violentadas que sufrieron no solo el secuestro, sino también torturas, asesinato y el robo de sus hijos. Y este homenaje, siempre merecido, se hace especialmente propicio este año, el 45 aniversario del golpe de Estado que inició la dictadura, pues acaban de ser condenado el militar Carlos Mario Castellví a cadena perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos, y a diferentes penas a policías y militares del régimen.
Los condenados, operaban desde la tristemente célebre ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) y se dedicaron al secuestro, desaparición y asesinato de militantes, de opositores al régimen; se calcula que torturaron allí a cerca de 5000 personas.
Desde 2006 se han dictado 250 sentencias y se han condenado a 1013 personas, y aunque los delitos de lesa humanidad no prescriben, el ritmo es demasiado lento dándose el caso que ya varios de estos criminales han muerto de muerte natural sin haber sido juzgados.
La dictadura militar argentina fue terrible. Se preparó un sistema estatal coordinado que permitía controlar y ocultar todo el proceso represivo; los organismos estatales no ofrecían información alguna sobre el paradero de las víctimas a los familiares. Esta forma de silenciar y de ocultar los crímenes, tiene semejanzas con la forma en que se llevaron a cabo en España durante la guerra civil y dictadura franquista.
El régimen intentaba acallar cualquier forma de oposición presente pero también futura, Puso el foco en los jóvenes, en los estudiantes y en una clase obrera con ímpetu, que protestaba y era protagonista de una alta movilización social y laboral. Contra todos, también contra la mujer que no se resignaba, el régimen empleó una violencia extrema y las violaciones y el robo de sus bebés era moneda corriente.
Como ha quedado evidenciado numerosas ocasiones, el régimen de los militares contó con la colaboración de la patronal y la jerarquía de la Iglesia; se han llegado a contabilizar cerca de seiscientos Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en el país.
Por todo esto y para que la historia no se repita es necesario que este 8M recordemos a todas las víctimas de la dictadura argentina, a todas las abuelas y madres de la Plaza de Mayo, pues sin su lucha no se hubiese conocido por todo el mundo uno de los peores genocidios que recuerdan la historia de la humanidad.
¡Viva la lucha de la mujer trabajadores! ¡Vivan las abuelas y madres de la plaza de Mayo!

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