Aguirre o la prepotencia de la derecha

Ha sido sonada la prepotencia de Esperanza Aguirre, la ex presidenta de la comunidad madrileña, cuando aparcó su coche en el carril bus de Gran Vía para sacar dinero de un cajero y después protagonizó un altercado al darse a la fuga cuando la requerían agentes de Movilidad, que la siguieron hasta su casa. Según algunos medios, intentó que los agentes de la Guardia Civil que vigilan su casa particular realizaran los trámites presentando un parte amistoso; los agentes insistieron hasta que por fin salió a hablar con ellos.

Creemos que las leyes son iguales para todos, y que será aplicada en este caso como se prescribe; sanción de 200 euros por ocupar una vía preferente y un delito de desobediencia (Art.  556 del C.P.) castigado con entre seis meses y un año de prisión. Tan solo esperamos que Aguirre deje la palabrería y  acate la sentencia,  así que los responsables de hacerla cumplir muestren tanta diligencia como con el resto de los ciudadanos. Por cierto ¿Por qué, y para qué un ex cargo público mantiene una guardia privada a cargo del Estado?