Aceitera Dóleo: prohibición de los despidos

Deóleo es una empresa multinacional española centrada en el aceite de oliva y derivados. Es la segunda en importancia a nivel nacional tras Ebro Foods y en febrero de este año presentó un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) y un cierre de planta en tres localidades españolas.
Deóleo se funda en 1990 a partir de la compra de la arrocera Hijos de J. SOS Borrás (arroz SOS). A lo largo del tiempo ha pasado por muchas manos; actualmente un puñado de empresas financieras la gestionan y el resultado ha sido de pérdidas de 415 millones en cinco años. Los antiguos dueños de SOS, impulsora de Deóleo, Jesús y Jaime Salazar, acusados de desfalco, dejaron un agujero de unos 220 millones de euros.
Los trabajadores vienen sufriendo EREs y despidos a voluntad de los empresarios, a lo largo del tiempo. Con todo, la empresa siempre ha defendido que su actuación se justifica por la necesidad de establecerse internacionalmente y mejorar la producción.
Los anteriores cierres y EREs habían afectado esporádicamente a empresas localizadas en España y también en Italia. En febrero de este año el sindicato CCOO denunciaba en los medios que conocía las verdaderas intenciones de la empresa, al presentar los EREs afectando a plantas de Granada, Jaén y Madrid. El sindicato temía una sangría de puestos de trabajo, un 28% de la plantilla de estos centros, compuesta por unos 495 trabajadores y anunciaba un calendario de movilizaciones. Eso fue en febrero porque este marzo ya ha firmado las condiciones por las que se realizarán los ajustes de plantilla, el cierre de una planta y la recolocación de otros trabajadores. Ahora se justifica diciendo que los recortes son menores, menos EREs, menos despidos de los que la empresa pretendía, aunque se mantiene el cierre de la planta de Andújar (Jaen). Todo el apoyo manifestado en febrero… ¡pura hipocresía!
Por su parte los trabajadores están luchando por sus puestos de trabajo; han organizado concentraciones, paros parciales, huelga… Desde luego, la lucha es el único camino para parar los ataques contra la clase trabajadora, que es la que saca adelante la sociedad, con su esfuerzo diario.
¡Arriba los trabajadores en lucha!